ENFOQUE

¿Qué es lo que nos define?

Lo que nos define es nuestro concepto de equidad de género. Consideramos que los seres humanos debemos gozar de equidad. No pensamos que somos iguales. Por el contrario, creemos que los seres humanos somos diferentes y en ello radica nuestra extraordinaria esencia.

Sin embargo, queremos colaborar en lograr una sociedad justa, en la que no vivan mujeres subordinadas por factores sociales, económicos, emocionales, etc. individualmente considerados y en su conjunto (ya que los factores suelen ser interdependientes) ni hombres con vocación de superioridad.

Queremos mujeres que hagan lo que quieran hacer: no lo que les dicen los hombres y tampoco lo que les dicen las otras mujeres que no piensan como ellas. Queremos mujeres libres, pensantes, dueñas de sus vidas y sus destinos. Pero eso no es posible si la sociedad toda no cambia sus estructuras de pensamiento, los condicionamientos laborales, las variables económicas.

Queremos mujeres LIBRES, con decisiones REALES, y queremos hombres LIBRES, con decisiones REALES, no rehenes de conceptos de masculinidades hegemónicas.

Queremos que se incorpore el valor del trato diferente para asegurar la igualdad real (EQUIDAD), permitiéndonos asumir que varones y mujeres podamos ser iguales en oportunidades y derechos y aspirar a la equidad, aunque no seamos idénticos.

Si bien es cierto que las mujeres van conquistando espacios, no es menos cierto que, al mismo tiempo, la realidad nos muestra que hay mujeres que aún siguen siendo mutiladas en sus genitales;  hay mujeres que se ven obligadas a migrar por sus condicionamientos culturales, económicos, familiares; etc. muchas veces, obligadas por esos mismos condicionamientos a dejar sus hijos en diferentes provincias o países ; hay mujeres sumidas en una pobreza de tal magnitud (económica, afectiva, cultural) que quedan al margen de “sistema”; que hay mujeres en situación vulnerable que no cuentan con  acceso a la justicia. Que hay mujeres con recursos (sociales, intelectuales, económicos, culturales) que deben luchar contra el “sistema” para hacer su trabajo a costa de su salud. Y todo ello SÓLO POR SER MUJERES.

En definitiva, uno de los factores que en mayor medida potencian esas circunstancias es, precisamente, la desigualdad basada en el género, que se perfila como causa y factor multiplicador de muchas desventajas en términos de educación, habilidades, empleo, vivienda, recursos económicos, etc. Es decir, el hecho de ser mujer es una variable de desigualdad, cuando va asociada a otras como la pertenencia a grupos étnicos minoritarios, la edad, el desempleo, el origen.

Por lo tanto, es hora de que todos -HOMBRES Y MUJERES- rechacemos las desventajas que padecen y transitan las mujeres sólo por el hecho de serlo. ES DECIR, QUE TODOS ASPIREMOS, BUSQUEMOS Y ASEGUREMOS EQUIDAD DE GÉNERO.

La equidad de género implica igualdad de trato para varones y mujeres ante iguales circunstancias y un trato diferencial en respuesta a desiguales situaciones de partida. En este sentido, la noción de equidad de género no implica renegar de las diferencias intrínsecas entre varones y mujeres, sino la permanente intención de que estas diferencias no se traduzcan en desigualdades de poder, de oportunidades, de derechos; es decir, en desventajas de unos/as sobre otros/as.

PROPUESTA

Trabajamos en equipo, tanto internamente -de forma multidisciplinaria-, como externamente, con los representantes de las organizaciones –sean públicas o privadas- procurando crear espacios adecuados para el encuentro donde el conocimiento se construya desde el intercambio y la reflexión, incorporando una nueva perspectiva: la Perspectiva de Género.

Para nosotros, resulta fundamental la articulación a todo nivel, según el tema de que se trate. Es decir que, si hablamos de violencia de género, por ejemplo, articularemos entre la organización privada y los sectores públicos a los que le corresponde intervenir.

Para ello, consideramos necesario tener en cuenta algunos aspectos centrales que se deben contemplar en todo proceso, sea diagnóstico y/o formativo, de intercambio y/o reflexión: población organizacional, antecedentes, prioridades de la organización, recursos, incentivos. Para el cumplimiento de estos propósitos, se priorizan aspectos que hacen a lo vivencial, al intercambio y la reflexión colectiva. En este sentido, los diagnósticos organizacionales, en algunos casos, y las dinámicas grupales, como base del trabajo, constituyen una herramienta fundamental.

Se persigue modificar o incorporar diferentes puntos de vistas, para logras verdader@s agentes de cambio. ¿De qué manera?

  • Cuestionando prejuicios y estereotipos arraigados social, cultural e históricamente
  • Promoviendo la toma de conciencia de cuestiones culturales que han sido adoptadas como naturales.
  • Reflexionando en torno al sistema sexo-género y a las desigualdades de género.
  • Repensando procesos de cambio que promuevan intervenciones, políticas y programas con una visión orientada a la igualdad de oportunidades, derechos y obligaciones para varones y mujeres conforme a sus necesidades, intereses y deseos, sin presiones sociales, imposiciones ni sesgos de ningún tipo.

EQUIPO DE TRABAJO

MARIA LAURA HERRERA

Creo que ya, desde el colegio secundario, sentía una inclinación natural (sin saberlo) hacia las cuestiones de género (sin conocer que se trataba de ello). Luego, me recibí de

Comunicadora Social en la Universidad Nacional de Córdoba y no sintiéndome del todo satisfecha con la carrera, me gradué como Abogada con Diploma de Honor en la Facultad de Derecho de la UBA.

Más tarde, comencé a darme cuenta que me apasionaba el estudio de las relaciones sociales, de los vínculos, de la superación personal y, entonces, me recibí como Experta Universitaria en Counseling (Universidad Tecnológica Nacional).

Sin embargo, la vida me llevó de nuevo por el camino de aquellos años del secundario, y casi naturalmente empecé a dedicarme a estudiar la Perspectiva de Género y a tratar de “transversalizarla” y aplicarla en las organizaciones en las cuales trabajaba y, por qué no, también en mi vida personal (familia, amigos, organizaciones sociales no laborales).

Así, me gradué como Diplomada en Género y Gestión Institucional (Instituto de Derecho Aeronáutico de la Universidad Nacional de la Defensa) y en Empoderamiento de la Mujer e Igualdad de Derechos por la Universidad de la Salamanca, y me convertí en Consultora y Capacitadora en Violencia y Perspectiva de Género (Oficina de la Mujer, Corte Suprema de Justicia de la Nación).

Actualmente, soy alumna en la Carrera de Especialización en Intervenciones Transdisciplinarias en Violencia Familiar y de Género en la Facultad de Psicología de la UBA y en la Diplomatura en el Ministerio de la Escucha del CESM.

Hasta hace poco, fui Jefa de la División de Referentes de Género de la Región I, Campo de Mayo, de Gendarmería Nacional, posición que me permitió avanzar en la gestión y establecimiento de políticas de género en el ámbito de las fuerzas de seguridad.

Mi objetivo como cofundadora de GENDER es trabajar en la promoción de la Equidad de Género para que, juntos, logremos una sociedad más justa.

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